Las bolas nuevas se pueden jugar desde el día en que llegan. Lo que se llama asentarlas son sobre todo dos cosas: la película de fábrica que se desgasta y la mano que se acostumbra a un peso nuevo.
Solo hay un método fiable: lanzarlas. Todo lo demás, de la lija a los productos químicos, no sirve o deja las bolas fuera de reglamento.
Qué cambia en las primeras semanas
La película de fábrica se va
Las bolas de acero al carbono suelen salir de fábrica con una película protectora que evita el óxido en la caja. Pueden sentirse resbaladizas en las primeras sesiones.
Limpia las bolas nuevas con un paño seco antes de la primera partida. El juego hace el resto.
La superficie se marca
Cada caída en la grava y cada choque con otra bola dejan pequeñas marcas en el acero. Las bolas blandas se marcan antes que las duras; esas marcas dan algo más de agarre con el tiempo.
Tu mano se adapta más que la bola
Un peso o un diámetro nuevo cambia tu soltada, aunque el juego anterior pesara solo 10 gramos menos. La fase de «no me caen bien» es sobre todo tu gesto ajustándose.
Usa el juego nuevo en cada lanzamiento de práctica hasta que se sienta normal. Volver al juego viejo reinicia la adaptación.
Carbono o inoxidable: dos comienzos distintos
| Acero | Primeras sesiones | Cuidados |
|---|---|---|
| Carbono | Puede resbalar hasta que se va la película | Secar tras jugar, un poco de aceite antes de guardar |
| Inoxidable | Brillante y lisa, el agarre depende del acabado | Limpiar, sin aceite |
Acero al carbono
Las bolas de carbono se oxidan si se guardan húmedas. Sécalas después de cada sesión y aplica una capa fina de aceite o vaselina antes de volver a guardarlas.
Una superficie más oscura y mate es desgaste normal que no afecta al juego. Quita el óxido grueso con un paño antes de que pique el acero.
Acero inoxidable
Las bolas inoxidables conservan el brillo y no necesitan aceite. Si las lisas resbalan con la mano sudada, un modelo estriado da más agarre desde el primer lanzamiento; nuestro selector de bolas te ayuda a elegir.
El método más rápido y seguro: lanzar mucho
Las sesiones cortas y frecuentes rinden más que un fin de semana largo. Treinta lanzamientos atentos al día dan más sensaciones que 300 un sábado.
- Arrima 10 bolas a un boliche colocado a 6 m
- Aleja el boliche a 8 m y arrima 10 más
- Termina con 10 bolas altas a un punto situado 1 m antes del boliche
Nuestros ejercicios de práctica ofrecen más rutinas; la página de agarre y postura explica cómo sujetar una bola que todavía se siente nueva.
Qué no hacer
Los atajos que circulan en internet van de lo inútil a lo costoso. Descártalos todos.
Lijar, amolar o calentar
El artículo 2 del reglamento de la FIPJP prohíbe alterar las bolas después de su fabricación, incluido volver a templarlas para cambiar su dureza. Un jugador con bolas modificadas queda descalificado junto con todo su equipo.
Lijar también borra la marca y el peso grabados, que deben seguir legibles. Los productos químicos y los lanzamientos contra el hormigón abollan o pican el acero sin mejorar el agarre.
Si compites, comprueba que el modelo figure en la lista FIPJP de etiquetas de bolas homologadas. Nuestras reseñas de bolas indican qué juegos están homologados.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo se tarda en asentar bolas nuevas?
Unas semanas de práctica regular bastan para que la mayoría deje de notar el cambio. Las bolas están listas desde la primera partida.
¿Es un problema algo de óxido en bolas de carbono?
Un oscurecimiento leve es normal e inofensivo. Quita el óxido grueso con un paño y engrasa las bolas antes de guardarlas.
¿Se pueden lijar bolas nuevas para mejorar el agarre?
No. Lijarlas cuenta como manipulación según el reglamento de la FIPJP y puede descalificar a un equipo.
¿Es normal que las bolas nuevas resbalen?
En las de carbono sí, por la película de fábrica. Un paño seco antes de la primera partida y unas sesiones de juego lo resuelven.
